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UBICACIÓN

Es uno de los 24 estados federales que integran la República Argentina y su territorio está dividido en 18 departamentos con su propio poder político y administrativo. La Capital de la Provincia es la Ciudad de Mendoza, mientras que San Rafael, es la segunda ciudad en importancia, centro regional que lidera el Sur Mendocino.
Mendoza se ubica al oeste de la República Argentina, 32º y 38º de latitud sur y los 66º 30′ y los 70º 30′ de longitud oeste.
En 2010 fueron censadas un total de 1.741.610 personas. El crecimiento poblacional promedio es de alrededor de 10,6% anual. La distribución de los habitantes mendocinos se concentra básicamente en el Gran Mendoza y sus zonas aledañas (que concentran los cinco departamentos que rodean a la Capital) cuya cifra asciende a 1.086.000 habitantes, seguida de la Ciudad de San Rafael con poco más de 188.018 habitantes, a 232 km de la ciudad Capital.
Mendoza ocupa una superficie de 150.839 km2, es un territorio compuesto por montañas y valles. En ella se encuentra el cerro Aconcagua, que se eleva 6.962 m. sobre el nivel del mar. Mendoza en sus pasados no era más que un oasis, pero gracias a la mano del hombre que ha logrado aprovechar al máximo los ríos de montaña, ha logrado desarrollarse en el aspecto agrícola.

RELIEVE

En cuanto al relieve de Mendoza, la provincia presenta tres zonas geográficas claramente diferenciadas:

Hacia el oeste, se encuentra la zona montañosa andina que ocupa casi la totalidad del territorio provincial. Esta zona puede quedar subdivida mediante la existencia de valles, en tres cordilleras de características diferentes:
* La Cordillera Principal que disminuye de en altura de norte a sur, sirve de límite con el vecino país Chile  y en ella se encuentran La Cordillera de los Andes, el pico más alto de Sudamérica con 6.960 msnm y el Cerro Tupungato con 6.800 msnm, entre otros. Sus cumbres están siempre blancas por la presencia de antiguos glaciares y nieves invernales que con el calor del verano, se derriten y dan origen a los ríos que llevan sus aguas a la llanura.
* La Cordillera Frontal cuyas altitudes oscilan entre los 5000 y 6000 msnm. Se encuentra al este de la Cordillera Principal y en ella se destaca el Cordón del Plata.
* La Precordillera cuya altitud máxima es de 3452 msnm en el Cerro Pelado. Se ubica al sur de la Cordillera Frontal y está dividida de esta por el valle de Uspallata.

Hacia el este están las planicies, llanuras áridas de vegetación xerófila y médanos. Por ella discurren los ríos Mendoza, Tunuyán, Diamante y Atuel, aprovechados para regadío de los oasis Norte y Sur.

Y finalmente el sur de la provincia, cuyo relieve es más complejo. Es una altiplanicie caracterizada por la presencia de mesetas, sierras y volcanes, formas morfológicas propias de la Patagonia. Así podemos encontrar la famosa Laguna de Llancanelo con sus salinas y bañados, el Cañon del Atuel al norte y la meseta basáltica de la Payunia al sur.

CLIMA

En el llano el clima es templado continental y seco, con importantes oscilaciones de las temperaturas a lo largo de todo el año.

En invierno la cordillera se comporta como una barrera climática que no deja pasar la humedad del Océano Pacífico y determina la poca humedad del ambiente. Los vientos atraviesan la montaña pero al perder humedad se transforman en vientos fríos y secos, con temperaturas medias por debajo de los 8 °C, heladas nocturnas ocasionales y escasas precipitaciones.

A medida que se asciende hacia el piedemonte y  la montaña, las temperaturas disminuyen aún más y son acompañadas de nieve, cuya caída se intensifica de mayo a septiembre, favoreciendo así los deportes invernales.

El verano, por el contrario, es cálido y húmedo con temperaturas medias por encima de los 25 °C. Los vientos del Atlántico, debido a la distancia, originan las características tormentas del desierto, torrenciales, concentradas en espacio y tiempo, que se producen principalmente en el período diciembre-febrero. Con la llegada de los primeros calores y el consiguiente deshielo, se incrementa el cauce de los ríos que riegan los extensos cultivos, surten de agua a las ciudades y ofrecen un escenario ideal para los deportes acuáticos y de aventura.

Cada estación tiene su particularidad pero, en general, el clima mendocino se caracteriza por su sol radiante.

Viento Zonda: se origina en el océano Pacífico sur, y al atravesar la cordillera, pierde su humedad, pasando como viento seco a las provincias andinas. Al descender, se va calentando, hasta llegar a la región como un viento cálido, seco, sofocante, con temperaturas que pueden superar los 40º C. El viento Zonda se manifiesta con mayor intensidad en los meses de agosto y septiembre.